Francisca Lewin, Blanca Lewin y Bárbara Ruiz-Tagle protagonizarán la obra de Antón Chéjov. Se estrenará en noviembre en Mori, bajo la dirección de Víctor Carrasco.
Será probablemente uno de los proyectos teatrales imperdibles de este año: "Las tres hermanas", la sombría pieza del dramaturgo ruso Anton Chéjov, regresa a las salas locales, esta vez dirigida por el guionista de teleseries Víctor Carrasco. A cargo de las melancólicas Irina, Olga y Masha está un trío de rostros de televisión: Blanca Lewin, Bárbara Ruiz-Tagle y Francisca Lewin.
La obra, que se estrenará en noviembre en Mori Bellavista, es la última parte de un proyecto mayor de Carrasco, compuesto por tres montajes que se estrenarán este año y cuyo objetivo es celebrar su década dedicado a las tablas. En "Las tres hermanas" lo acompañan además Diego Casanueva y Juan Pablo Ogalde.
La idea de Carrasco es traducir personalmente el original, sobre una culta familia provinciana en la ya decadente Rusia zarista del siglo XIX, escrito por Chéjov en 1901. En la tarea le ayudará una especialista, y su objetivo es hacer un montaje integral del texto: "Es un paso bien difícil de lograr", cuenta Carrasco. Según él, el teatro clásico se conoce y profundiza muy poco en Chile, porque prácticamente no llegan buenas traducciones: "Siento que ésta es la única vía de dar a conocer a los autores de buena forma".
La historia cuenta la vida de las hermanas Prozorov, quienes están constantemente recordando su paso por Moscú como una de sus etapas más esplendorosas. Así se crean rasgos muy marcados en las tres hermanas: Irina (Francisca Lewin) es la menor y la más esperanzada; Olga (Blanca Lewin) es una maestra de escuela que se ha hecho cargo de la casa, y Masha (Ruiz-Tagle) debe hacer frente a una vida rutinaria. "Es una obra que siempre quise hacer", confiesa Blanca Lewin: "Es un registro por el que hay que pasar, y creo que éste es un muy buen momento". Para Francisca Lewin, este montaje significa un reencuentro con un personaje que ya hizo mientras estudiaba teatro en la UC: "Me pareció una invitación bastante interesante, que espero disfrutar en todo el proceso".
Para llevarla a escena, Carrasco está trabajando con el diseñador teatral Fernando Briones: "La idea es trabajar a partir del paisaje. La estepa es muy importante para Chéjov y desde ese punto de vista no va a ser un montaje realista", concluye.
"No me interesan las versiones. Hay un misterio a descubrir en los textos tal como fueron escritos".
VÍCTOR CARRASCO
sábado, 12 de abril de 2008
lunes, 7 de abril de 2008
Francisca Lewin nos Contará La Vida De La Poetiza Chilena Y Amante De Vicente Huidobro Como Parte De Un Proyecto En Bicentenario.

TERESA EN FUGA (PROYECTO BICENTENARIO)
Telefilm de 55 minutos, dirigido por Tatiana Gaviola, que narra la vida de Teresa Wilms Montt (Francisca Lewin), una joven de la aristocracia chilena de Valparaíso de principios de siglo, que tiene una intensa vida pasional para los cánones de su época. Teresa se escapa de su casa a muy temprana edad con Gustavo Balmaceda (Juan Pablo Ogalde), con quien se casa y tiene dos hijas. Sin embargo, se enamora de Mariano (Álvaro Espinoza) el primo de Gustavo. Cuando la familia se entera, le quitan sus hijas y a ella la declaran interdicta encerrándola en un convento. El poeta Vicente Huidobro (Diego Casanueva), al enterarse del encierro de Teresa, la visita y se enamora de ella. La ayuda a escapar de su encierro y huyen a Argentina. Desde ahí en adelante, la vida de Teresa se hace cada vez más intensa y trágica.
domingo, 30 de marzo de 2008
Francisca Lewin: "Soy muy autoexigente"
Francisca Lewin: "No tengo discursos hechos"
La actriz que partió su carrera en la pantalla chica protagonizando la teleserie juvenil 16, este año deja los roles de niña para dar vida a la intensa escritora Teresa Wilms Montt en un telefilme de Tatiana Gaviola. La fama se la toma con tranquilidad porque, afortunadamente, casi nunca la reconocen en la calle. Pero confiesa que lo que más le cuesta es dar entrevistas y expresar su mundo con palabras.
Aunque su imagen está repartida por todo Santiago en enormes carteles que promocionan la telenovela Viuda Alegre (TVN), Francisca Lewin avanza entre la gente y se mimetiza hasta alcanzar el anonimato. Casi siempre es lo mismo y eso a ella le encanta. "No se dan cuenta de que soy la misma que sale en la tele", dice riendo esta actriz que también fue rostro de una marca de zapatillas el año pasado. Durante esta conversación, realizada en un café y luego caminando varias cuadras por Providencia, lo comprobamos: su figura frágil y sus enormes ojos celestes captan sólo una que otra mirada de los transeúntes que logran reconocer su rostro sin maquillaje. "Soy una ciudadana bastante normal, asumiendo que también soy lo que tú dices, rostro y todo eso, pero igual ando por la calle, camino un montón, tomo micro y también ando en auto, salgo a andar en bicicleta, voy a nadar. No me privo de cosas, nunca digo ‘no voy a ir a ese lugar por que me van a molestar’. No. Paso bastante inadvertida. Sé que la gente a veces me ve, pero también sé que la mayoría de las veces no me ve".
-¿Será que te ves muy diferente de personaje a como eres en la vida real?
-¡Claro! Soy como poco llamativa (risas) y la gente espera otra cosa de una. Por eso ser conocida me lo tomo con tranquilidad, porque no es una cosa avasalladora e invasiva como lo viven otros colegas.
-¿Y cómo vives eso de ser rostro?
-¡Con las zapatillas puestas! (risas) No sé, no le doy mucho espacio en mi vida, sé que está ahí, que convivo con eso, pero no lo pongo como tema porque no me gusta dramatizar. Lo vivo cuando aparecen cosas que me lo recuerdan: una entrevista, alguien que se me acerca en la calle. Pero es un punto más de mi vida, y mi vida está compuesta por hartos temas.
Francisca irrumpió en la pantalla chica hace ya cinco años, como protagonista de la teleserie juvenil 16. El 2005 fue el año de su despegue profesional: hizo la teleserie 17, pasó de la franja juvenil a la prime como protagonista de la fallida producción Los Capo, y debutó en el cine como la angelical Elisa de Se Arrienda, la película de Alberto Fuguet. Por ese rol tuvo buenas críticas y una nominación al premio Altazor. En teatro ha actuado en Romeo y Julieta (relatos del mar) (2002), Un Enemigo del Pueblo (2003) y Una Mirada Desde el Puente (2006).
Hoy, cuando se acerca a los 28 años, es un nombre seguro en las producciones de TVN y un rostro requerido por directores de teatro, como Francisco Albornoz, Gustavo Meza, Willy Semler y el inglés Ian Wooldridge, y de cine como Mauro Barros (No me Toque) o el mismo Fuguet. Bastante huidiza con la prensa, tiene fama de "excesivamente tímida", frase que se repite en las escasas entrevistas que ha dado. "¡Siempre escriben lo mismo!", dice abriendo aún más sus enormes ojos. Y agrega: "más que tímida soy reservada y no encuentro que sea algo ofensivo. Sé que no soy la preferida de los periodistas porque no tengo mucho contacto con ellos, pero no me hago cargo de esos comentarios".
De lo que sí le encanta hablar es de su trabajo en Teresa en Fuga, el telefilme donde la directora Tatiana Gaviola la convirtió en la compleja poeta Teresa Wilms Montt, una mujer de apabullante belleza que a comienzos del siglo XX sorprendió no sólo con su pluma, sino con su postura masona y anarquista. Wilms Montt debió soportar que su esposo Gustavo Balmaceda la encerrara en un convento al descubrir que su propio primo, Vicente Balmaceda, le enviaba cartas de amor a la escritora. Ella logró arrancar de este encierro con la ayuda de su amigo y amante Vicente Huidobro, pero esa libertad no calmó su desencanto. "Morir, después de haber sentido todo y no ser nada" dejó escrito en su diario de vida, poco antes de tomar una mortal dosis de veronal (somnífero y barbitúrico), cuando sólo tenía 28 años.
La realizadora Tatiana Gaviola conoció a la actriz cuando estudiaba en la Universidad Católica y la dirigió en un capítulo de Cuentos de Mujeres. Y si la eligió para encarnar a Teresa fue fundamentalmente porque "es talentosa, muy trabajadora y muy inteligente como actriz. Hay algo de su físico que puede recordar a la escritora, pero eso no es lo importante, porque hay otras que se acercan más a ella. Sabía que Francisca podía dar con el personaje, y la veremos más sensual, con una zona oscura, muy diferente a lo que le vemos en televisión".
Francisca asumió el desafío con fuerza. "Me metí un montón en el proyecto, desde lo obvio de leer la biografía de Teresa y lo que fuera sobre ella. Estaba súper involucrada, me importa mucho por el personaje. Yo decía ´por muchas cosas que tenga que hacer, tengo que tomarlo’ (el proyecto), porque es un personaje impresionante y porque no tengo muchas posibilidades de volver a hacer algo así", dice.
-¿Sentiste nervios, miedo?
-Todo, todo el miedo del mundo. Cientos de veces me dije "no voy a poder". Hubo muchos momentos en que no quise hacerlo y busqué las excusas para decir que no. Era muy intenso todo, el personaje, las expectativas.
-Es que Teresa fue una tremenda mujer.
-Una tremenda mujer y yo llegué a quererla. No sé cómo será el resultado, pero puse todo para que saliera bien y por eso fue un trabajo fuerte, de mucho compromiso.
-¿Qué es lo que más te remueve de Teresa Wilms Montt?
-Teresa me emociona, me conmueve la vida que tuvo, me conmueve que le haya tocado vivir en un tiempo tan equivocado para ella. Tal vez no me conecto profundamente con sus textos a nivel literario, pero sí he logrado ver la profundidad con la que vivía las cosas. Su dolor y todo lo que pasó, su vida fue demasiado…
-Intensa.
-Claro. Imagínate, a la edad que tengo yo, ya había pasado por todo. También me conmueve cómo ella vivía las cosas, porque siento que yo en general puedo ser un poco más fría para tomar ciertas situaciones. Me asombra cómo ella vivía todo tan de verdad, tan profundamente, aunque creo que también era una mujer intelectual y fría. Tampoco me gusta la imagen de la Teresa visceral, poseída y medio loca. Creo que para llegar a publicar un libro y escribir todo lo que escribió, con todo lo que eso implica, corregir, reescribir, tuvo que ser una mujer muy lúcida.
La actriz que partió su carrera en la pantalla chica protagonizando la teleserie juvenil 16, este año deja los roles de niña para dar vida a la intensa escritora Teresa Wilms Montt en un telefilme de Tatiana Gaviola. La fama se la toma con tranquilidad porque, afortunadamente, casi nunca la reconocen en la calle. Pero confiesa que lo que más le cuesta es dar entrevistas y expresar su mundo con palabras.
Aunque su imagen está repartida por todo Santiago en enormes carteles que promocionan la telenovela Viuda Alegre (TVN), Francisca Lewin avanza entre la gente y se mimetiza hasta alcanzar el anonimato. Casi siempre es lo mismo y eso a ella le encanta. "No se dan cuenta de que soy la misma que sale en la tele", dice riendo esta actriz que también fue rostro de una marca de zapatillas el año pasado. Durante esta conversación, realizada en un café y luego caminando varias cuadras por Providencia, lo comprobamos: su figura frágil y sus enormes ojos celestes captan sólo una que otra mirada de los transeúntes que logran reconocer su rostro sin maquillaje. "Soy una ciudadana bastante normal, asumiendo que también soy lo que tú dices, rostro y todo eso, pero igual ando por la calle, camino un montón, tomo micro y también ando en auto, salgo a andar en bicicleta, voy a nadar. No me privo de cosas, nunca digo ‘no voy a ir a ese lugar por que me van a molestar’. No. Paso bastante inadvertida. Sé que la gente a veces me ve, pero también sé que la mayoría de las veces no me ve".
-¿Será que te ves muy diferente de personaje a como eres en la vida real?
-¡Claro! Soy como poco llamativa (risas) y la gente espera otra cosa de una. Por eso ser conocida me lo tomo con tranquilidad, porque no es una cosa avasalladora e invasiva como lo viven otros colegas.
-¿Y cómo vives eso de ser rostro?
-¡Con las zapatillas puestas! (risas) No sé, no le doy mucho espacio en mi vida, sé que está ahí, que convivo con eso, pero no lo pongo como tema porque no me gusta dramatizar. Lo vivo cuando aparecen cosas que me lo recuerdan: una entrevista, alguien que se me acerca en la calle. Pero es un punto más de mi vida, y mi vida está compuesta por hartos temas.
Francisca irrumpió en la pantalla chica hace ya cinco años, como protagonista de la teleserie juvenil 16. El 2005 fue el año de su despegue profesional: hizo la teleserie 17, pasó de la franja juvenil a la prime como protagonista de la fallida producción Los Capo, y debutó en el cine como la angelical Elisa de Se Arrienda, la película de Alberto Fuguet. Por ese rol tuvo buenas críticas y una nominación al premio Altazor. En teatro ha actuado en Romeo y Julieta (relatos del mar) (2002), Un Enemigo del Pueblo (2003) y Una Mirada Desde el Puente (2006).
Hoy, cuando se acerca a los 28 años, es un nombre seguro en las producciones de TVN y un rostro requerido por directores de teatro, como Francisco Albornoz, Gustavo Meza, Willy Semler y el inglés Ian Wooldridge, y de cine como Mauro Barros (No me Toque) o el mismo Fuguet. Bastante huidiza con la prensa, tiene fama de "excesivamente tímida", frase que se repite en las escasas entrevistas que ha dado. "¡Siempre escriben lo mismo!", dice abriendo aún más sus enormes ojos. Y agrega: "más que tímida soy reservada y no encuentro que sea algo ofensivo. Sé que no soy la preferida de los periodistas porque no tengo mucho contacto con ellos, pero no me hago cargo de esos comentarios".
De lo que sí le encanta hablar es de su trabajo en Teresa en Fuga, el telefilme donde la directora Tatiana Gaviola la convirtió en la compleja poeta Teresa Wilms Montt, una mujer de apabullante belleza que a comienzos del siglo XX sorprendió no sólo con su pluma, sino con su postura masona y anarquista. Wilms Montt debió soportar que su esposo Gustavo Balmaceda la encerrara en un convento al descubrir que su propio primo, Vicente Balmaceda, le enviaba cartas de amor a la escritora. Ella logró arrancar de este encierro con la ayuda de su amigo y amante Vicente Huidobro, pero esa libertad no calmó su desencanto. "Morir, después de haber sentido todo y no ser nada" dejó escrito en su diario de vida, poco antes de tomar una mortal dosis de veronal (somnífero y barbitúrico), cuando sólo tenía 28 años.
La realizadora Tatiana Gaviola conoció a la actriz cuando estudiaba en la Universidad Católica y la dirigió en un capítulo de Cuentos de Mujeres. Y si la eligió para encarnar a Teresa fue fundamentalmente porque "es talentosa, muy trabajadora y muy inteligente como actriz. Hay algo de su físico que puede recordar a la escritora, pero eso no es lo importante, porque hay otras que se acercan más a ella. Sabía que Francisca podía dar con el personaje, y la veremos más sensual, con una zona oscura, muy diferente a lo que le vemos en televisión".
Francisca asumió el desafío con fuerza. "Me metí un montón en el proyecto, desde lo obvio de leer la biografía de Teresa y lo que fuera sobre ella. Estaba súper involucrada, me importa mucho por el personaje. Yo decía ´por muchas cosas que tenga que hacer, tengo que tomarlo’ (el proyecto), porque es un personaje impresionante y porque no tengo muchas posibilidades de volver a hacer algo así", dice.
-¿Sentiste nervios, miedo?
-Todo, todo el miedo del mundo. Cientos de veces me dije "no voy a poder". Hubo muchos momentos en que no quise hacerlo y busqué las excusas para decir que no. Era muy intenso todo, el personaje, las expectativas.
-Es que Teresa fue una tremenda mujer.
-Una tremenda mujer y yo llegué a quererla. No sé cómo será el resultado, pero puse todo para que saliera bien y por eso fue un trabajo fuerte, de mucho compromiso.
-¿Qué es lo que más te remueve de Teresa Wilms Montt?
-Teresa me emociona, me conmueve la vida que tuvo, me conmueve que le haya tocado vivir en un tiempo tan equivocado para ella. Tal vez no me conecto profundamente con sus textos a nivel literario, pero sí he logrado ver la profundidad con la que vivía las cosas. Su dolor y todo lo que pasó, su vida fue demasiado…
-Intensa.
-Claro. Imagínate, a la edad que tengo yo, ya había pasado por todo. También me conmueve cómo ella vivía las cosas, porque siento que yo en general puedo ser un poco más fría para tomar ciertas situaciones. Me asombra cómo ella vivía todo tan de verdad, tan profundamente, aunque creo que también era una mujer intelectual y fría. Tampoco me gusta la imagen de la Teresa visceral, poseída y medio loca. Creo que para llegar a publicar un libro y escribir todo lo que escribió, con todo lo que eso implica, corregir, reescribir, tuvo que ser una mujer muy lúcida.
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"Más que tímida soy reservada y no encuentro que sea algo ofensivo. Sé que no soy la preferida de los periodistas porque no tengo mucho contacto con ellos, pero no me hago mucho cargo de esos comentarios", dice Francisca Lewin y se ríe al saber de que la trataron de diva en una nota de prensa.ver más fotos
Francisca Lewin es la menor de cuatro hermanos y hasta los 10 años creció en la comuna de La Florida, donde desarrolló su gusto por los animales ("los perros son lo mejor", comenta). Después su familia se cambió a Las Condes y ella entró a estudiar a las Teresianas, donde descubrió su interés por el teatro. Siguió su vocación en la Universidad Católica, y estaba recién egresada cuando debutó en la pantalla chica como la colegiala de 16.
Poco más se sabe de su vida privada. A su pareja, padres y hermanos prefiere dejarlos fuera del ámbito público. La actriz aclara que no es por maña ni por exceso de celo. "Cuando la gente se acerca a mí y me pregunta cosas, siempre es de mi personaje en la teleserie, si es buena o mala, con quien pololea, a nadie se le ha ocurrido preguntarme en la calle sobre mi colegio o sobre mi familia, entonces no siento que yo tenga que andar hablando de eso", dice.
-¿Te molesta que se diga que eres diva porque a veces te corres de la prensa?
-¿Dicen que soy diva?
-Así lo leí el otro día en un diario porque no quisiste hablar en medio de una grabación.
-¡Ah, puede ser!, sabes que no me molesta tanto. O sea, no me hago cargo que digan que soy diva porque no me siento identificada con el término. Hago lo que siento en el momento no más, a lo mejor andaba apurada, estaba repasando mis textos…No sé.
En Viuda Alegre Francisca encarna a Javiera, la rebelde hija de Francisco Reyes, un testigo encubierto que, por protección, debe irse a vivir al pueblo costero donde transcurre la acción. Entonces, la chica de 17 años debe comenzar a llamarse Sabina.
-¿No te complica hacer una niña de nuevo?
- No, me entretiene. En Corazón de María (la teleserie de 2007) no era tan niña y la Andrea de Cómplices (2006) era loca, medio zafada. Igual, a pesar de que sean jóvenes, los personajes son diferentes.
-Una digresión. En Corazón de María desapareció tu larguísima cabellera, tu sello durante años.
-(Risas) A mí no me dolió tanto, ahora la echo más de menos. En ese momento no, porque igual me hicieron una base y estaba medio muerto el pelo. Entonces pedí que me lo cortaran, para que creciera más sano, pero ahora ya estoy un poco desesperada, porque se demora en crecer.
Francisca Lewin confiesa que no tiene muchas certezas a nivel teórico: "No me paso la vida armando conceptos de las cosas que pienso. Quizás esté mal. Yo sé las cosas que pienso y cuando tengo que aplicarlas las voy a decir y nunca voy a quedarme callada. Pero no tengo explicaciones elaboradas, no tengo discursos hechos, por eso me enredo. Porque me hacen una pregunta que a nivel de sensaciones sé la respuesta, pero me cuesta traducir en palabras".
-¿Por eso te gusta tanto nadar?
-Puede ser, el espacio del agua es un espacio en que uno está rodeada de sensaciones. Me tranquiliza, me gusta…Bueno ¿viste?, no te lo puedo explicar.
-Leí que estás ensayando la obra de teatro Clase, escrita y dirigida por Guillermo Calderón.
-No he podido, porque he tenido que viajar por la teleserie, pero creo que después de la próxima semana voy a empezar. Es una obra que trata de un profesor que le hace la clase a una sola alumna, ya que todos sus compañeros se fueron a la marcha pingüina. Ella se quedó porque le tocaba disertar y el profesor le habla de la vida, de lo que a él le hubiera gustado que le enseñaran.
-No haces teatro, en temporada, desde 2006. ¿Te da miedo subir al escenario nuevamente?
-Sí, pero no pienso en eso.
-¿Por qué tienes miedo, si siempre has logrado buenas crítica?
-Sí, pero no es sólo la crítica, el nervio es con una. A mí me pasa que soy muy autoexigente, porque para mí ser actriz es algo súper inasible, algo que no tengo acá (muestra la mano). No es algo que maneje y que diga "lo sé hacer". Yo no tengo un control, por ejemplo, de mis emociones. Hay cosas que una va aprendiendo a manejar mejor, pero actuar siempre es un lugar incierto.
-Igual es un espacio de placer, ¿no?
- Sí, absolutamente, por algo una vuelve a él. Yo me conecto con pasarlo bien, y si recuerdo por qué quería ser actriz cuando era chica, la respuesta es porque me entretiene, porque juego. Después, con el tiempo, una le va poniendo toda esa carga de ansiedad, inseguridad, vanidad, orgullo y esas cosas que hacen que la cosa sea más difícil
-¿Y los aplausos, las nominaciones, te ayudan?
-No sé, yo creo que una tiene mecanismos de auto destrucción. Porque digo "ya, me fue bien con Se Arrienda, pero el personaje es totalmente distinto a la Teresa Wilms Montt, que es un personaje histórico". No puedo estar tranquila porque antes me dijeron que estuve bien.
-¿Eres dura contigo?
-Mucho. Siento que puedo cumplir con las cosas y demás que salen, pero yo no quiero eso, quiero que estén lo mejor posible. ¿Me entiendes?
-Eso me dice que estás empezando de nuevo siempre.
-Sí puh.
-Es que hay gente más canchera, que tiene su método en la vida y en lo profesional.
-O también el tiempo da más seguridad. ¡Ojalá! En eso tengo puesta toda mi fe (risas).
lunes, 10 de marzo de 2008
Resumen Primer Capitulo "Viuda Alegre"

Tan solo pasó un mes del funeral de su último esposo y Beatriz Sarmiento decidió contraer nuevamente matrimonio; esta vez con el hermano menor de su reciente fallecido marido. Se trata de Rodrigo Zulueta, quien desde que la vio quedó prendido de inmediato.Por otro lado, Santiago Balmaceda debe huir con su hija pues delató a una banda de narcotraficantes y ahora su vida y la de la joven corren peligro. Así, llegan al pueblo donde vive la viuda, su familia y personas muy amables…Cuando la chica intenta llamar a la ex secretaria de su padre para contarle que no están en Australia, el teléfono público se echa a perder. En ese momento aparece Franco y le ofrece prestarle su celular. El muchacho queda de inmediato flechado por la hermosa joven de 18 años y por la noche decide ir a buscarla. La encuentra y pasan la noche juntos.Los policías del pueblo esperan la llegada de un nuevo capitán a la unidad. Piensan que se trata del capitán Abusleme y le preparan una serie de sorpresas “masculinas”. Pero los sorprendidos son ellos, porque a la unidad llega Sofía Valdebenito, hija de la viuda, quien llega al mando de todos los policías.Y a propósito de sorpresas, Hermógenes León se lleva una grande, mejor dicho dos. Hasta la comisaría llega Susana Pizarro y le presenta a su hijo Pedro. Más tarde arriva Adela Velázquez y le presenta a su hija Ángeles. Todo esto porque el policía donó semen en un banco en Santiago.Finalmente cuando la viuda viene saliendo radiante de la iglesia junto a su quinto marido, llega Cóndor Dionisio Vivanco, gritando a viva voz que Pepe Zulueta está vivo…
jueves, 6 de marzo de 2008
"Viuda Alegre" se lanza en ofensiva a la guerra de las teleseries
"Últimos, pero no menos" fue la idea que intentó transmitir TVN en el lanzamiento de su teleserie "Viuda Alegre", realizada anoche en dependencias del canal. La estación estatal, con más o menos suerte, trató de resaltar la variedad de personajes en una historia que aparecerá en tercer orden en el combate de las producciones dramáticas.Mientras algunos culpan del retraso en la salida al aire al temor de competir con los últimos capítulos de "Lola", lo cierto es que la producción grabó hasta el último minuto las escenas que formarían parte del debut.Mientras, el evento de lanzamiento sentó precedente, ya que pudo ser visto en vivo por cualquier persona a través del sitio web de la novela (www.viudaalegre.cl). Y no será lo único en el formato, ya que la animadora del evento, la actriz Katina Huberman, dio aviso de la trasmisión en línea y anticipada del primer capítulo: el lunes a las 13:30 horas podrá ser visto vía internet por quienes no puedan esperar hasta las 20 horas.Como fue la tónica de los estrenos de los demás canales, el de TVN no deslució en la presentación de sus personajes protagónicos. Claudia di Girolamo se lució como una flamante novia a la que los maridos le iban desapareciendo como por arte de magia. Acto seguido, la versión chilena de doña Flor se enamoraba con premura de su recién aparecido cuñado, (Marcelo Alonso), tras la desaparición de su marido formal, interpretado por Alfredo Castro.En la ronda promocional, los últimos en embarcarse en la guerra de las teleseries no daban cuenta de la tensión propia del suceso. Más bien la idea que transmitía el elenco era la de la variedad. "(La teleserie) Cruza por todas las edades, por diferentes clases sociales", expresó Francisca Lewin, protagonista del romance joven junto a Ricardo Fernández.Si bien la participación de las tribus urbanas podría vincularse al personaje de Lewin, fue ella misma quien desmintió la asociación. "Yo creo que no. Ella aparece sola, con el conflicto con su padre (Francisco Reyes) como su principal inquietud", dijo la actriz acerca de su rol protagónico, que encuentra su válvula de escape a través de la música.En cuanto a la musicalización, el canal estatal jugó con apuestas más que aseguradas. El exitoso colombiano Juanes quedó fichado desde el primer minuto con su hit "Me enamora" como tema titular, además de la popular "Gotas de amor", segundo single de su disco superventas La vida es un ratico.En el canal estatal se declaran ajenos a la vorágine que da partida al comienzo de "la guerra". Por asuntos de grabación el elenco no ha podido ver las apuestas de la competencia, aunque es Paz Bascuñan quien se encarga de hacer una reflexión sensata sobre la competencia: "Para mí como actriz es rico que haya tres teleseries al aire. Uno aprende de lo que están haciendo los otros, encuentro que es más interesante".La actriz, que en esta ocasión interpreta a una integrante de una particular versión de Carabineros, denominada Policía Nacional de Chile, establece su tesis sobre la representación de minorías en las series de ficción chilenas: "Cuando se habló de los gitanos o de los mapuches hubo cierta reticencia de la gente que se siente identificada, y ésta no va a ser la excepción, creo yo", concluyó.
viernes, 1 de febrero de 2008
Nota de "Viuda Alegre"
Viuda Alegre desde marzo en TVN
Santiago, Chile.31 ene 2008En marzo llegará a las pantallas de Televisión Nacional de Chile (TVN), la teleserie "Viuda Alegre" de lunes a viernes, a partir de las 20.00 horas.
La obra, de aproximadamente tres meses de duración, se entregará por un total de 90 capítulos, grabados bajo la dirección general de Vicente Sabatini.
La nueva apuesta dramática de TVN toma forma con una historia romántica e intensa donde lo absurdo, la comedia y los enredos se apoderarán de la franja de las 20 horas durante el primer semestre de 2008.
El director de escena, Patricio López y los actores y actrices de esta producción de TVN fueron presentados a los medios de comunicación este jueves al mediodía, en uno de los sets de grabación de la estación.
La historia de Viuda Alegre, que se empezó a grabar a fines de diciembre, se centra en una localidad costera ficticia del litoral central.
En este lugar, sus habitantes se han reunido para despedir simbólicamente a José Pablo Zulueta (Alfredo Castro), uno de los habitantes más queridos de la zona. Este millonario galante y machista, casado con Beatriz Sarmiento (Claudia Di Girólamo), dueño de una empresa de productos congelados y del club de yates del balneario, ha naufragado y no se ha vuelto a saber de él.
Hace un mes su yate se perdió en el mar y su cuerpo aún no ha sido encontrado.
Beatriz, una mujer ejecutiva, atractiva y muy enamoradiza no puede creer que su cuarto esposo haya muerto igual que sus otros tres maridos que fallecieron en absurdas circunstancias legándole, eso sí, fortuna e hijos.
Las habladurías no esperarán y no harán otra cosa que confirmar su fama de mujer fatal: hermosa... pero mortífera. En medio del cortejo mar adentro, y mientras desde las barcazas lanzan coronas de flores para despedir al querido Pepe, el ruido de una embarcación distrae a los pueblerinos: es Rodrigo Zulueta (Marcelo Alonso), hermano menor del difunto que viene a despedirlo. Y, de paso, a recuperar lo que cree le pertenece.
El alboroto es grande. Al igual que el flechazo instantáneo que se producirá entre Beatriz y Rodrigo. Los rumores no pararán cuando se enteren de que el menor de los Zulueta ha decidido quedarse por un tiempo en el pueblo. Sin embargo, él no será el único extraño que revolucionará la apacible vida del lugar costero.
La inesperada llegada de la capitán de Carabineros Sofía Valdebenito (Paz Bascuñán), hija de Beatriz Sarmiento a hacerse cargo de la moderna Subcomisaría donde trabajan sólo hombres -casi todos mayores que
ella-, alterará la tranquila rutina de una Policía que casi no trabaja, pues extrañamente en este punto del país... no ocurren delitos.
Las cosas para Sofía, una joven sexy, de carácter fuerte y con gran vocación de servicio, se complicarán aún más cuando desde Santiago le encarguen una misión secreta: cuidar la estadía de un testigo encubierto en el pueblo. Así se acercará peligrosamente a Simón Díaz (Francisco Reyes) por quien Sofía comenzará a sentir una atracción irresistible que alterará sus deberes y convicciones.
Mientras, Sabina (Francisca Lewin), la malcriada hija de Díaz, deberá acostumbrarse a la rústica y precaria vida de su nuevo hogar y olvidar las comodidades de Santiago. Su proceso será complicado, pero pronto encontrará en Franco (Ricardo Fernández), hijo de la viuda Sarmiento y conquistador empedernido, la fórmula perfecta para conseguir escapar del pueblo.
La paz en la que solía vivir este lugar costero, pronto será reemplazada por el caos. Los días de asueto de la Policía se terminarán cuando extrañamente los delitos se apoderen de esta playa, a la que retornan viejos amores del pasado para recuperar hijos abandonados y mujeres que buscarán la
identidad del padre de sus niños inseminados artificialmente.
Fuente: cv
Santiago, Chile.31 ene 2008En marzo llegará a las pantallas de Televisión Nacional de Chile (TVN), la teleserie "Viuda Alegre" de lunes a viernes, a partir de las 20.00 horas.
La obra, de aproximadamente tres meses de duración, se entregará por un total de 90 capítulos, grabados bajo la dirección general de Vicente Sabatini.
La nueva apuesta dramática de TVN toma forma con una historia romántica e intensa donde lo absurdo, la comedia y los enredos se apoderarán de la franja de las 20 horas durante el primer semestre de 2008.
El director de escena, Patricio López y los actores y actrices de esta producción de TVN fueron presentados a los medios de comunicación este jueves al mediodía, en uno de los sets de grabación de la estación.
La historia de Viuda Alegre, que se empezó a grabar a fines de diciembre, se centra en una localidad costera ficticia del litoral central.
En este lugar, sus habitantes se han reunido para despedir simbólicamente a José Pablo Zulueta (Alfredo Castro), uno de los habitantes más queridos de la zona. Este millonario galante y machista, casado con Beatriz Sarmiento (Claudia Di Girólamo), dueño de una empresa de productos congelados y del club de yates del balneario, ha naufragado y no se ha vuelto a saber de él.
Hace un mes su yate se perdió en el mar y su cuerpo aún no ha sido encontrado.
Beatriz, una mujer ejecutiva, atractiva y muy enamoradiza no puede creer que su cuarto esposo haya muerto igual que sus otros tres maridos que fallecieron en absurdas circunstancias legándole, eso sí, fortuna e hijos.
Las habladurías no esperarán y no harán otra cosa que confirmar su fama de mujer fatal: hermosa... pero mortífera. En medio del cortejo mar adentro, y mientras desde las barcazas lanzan coronas de flores para despedir al querido Pepe, el ruido de una embarcación distrae a los pueblerinos: es Rodrigo Zulueta (Marcelo Alonso), hermano menor del difunto que viene a despedirlo. Y, de paso, a recuperar lo que cree le pertenece.
El alboroto es grande. Al igual que el flechazo instantáneo que se producirá entre Beatriz y Rodrigo. Los rumores no pararán cuando se enteren de que el menor de los Zulueta ha decidido quedarse por un tiempo en el pueblo. Sin embargo, él no será el único extraño que revolucionará la apacible vida del lugar costero.
La inesperada llegada de la capitán de Carabineros Sofía Valdebenito (Paz Bascuñán), hija de Beatriz Sarmiento a hacerse cargo de la moderna Subcomisaría donde trabajan sólo hombres -casi todos mayores que
ella-, alterará la tranquila rutina de una Policía que casi no trabaja, pues extrañamente en este punto del país... no ocurren delitos.
Las cosas para Sofía, una joven sexy, de carácter fuerte y con gran vocación de servicio, se complicarán aún más cuando desde Santiago le encarguen una misión secreta: cuidar la estadía de un testigo encubierto en el pueblo. Así se acercará peligrosamente a Simón Díaz (Francisco Reyes) por quien Sofía comenzará a sentir una atracción irresistible que alterará sus deberes y convicciones.
Mientras, Sabina (Francisca Lewin), la malcriada hija de Díaz, deberá acostumbrarse a la rústica y precaria vida de su nuevo hogar y olvidar las comodidades de Santiago. Su proceso será complicado, pero pronto encontrará en Franco (Ricardo Fernández), hijo de la viuda Sarmiento y conquistador empedernido, la fórmula perfecta para conseguir escapar del pueblo.
La paz en la que solía vivir este lugar costero, pronto será reemplazada por el caos. Los días de asueto de la Policía se terminarán cuando extrañamente los delitos se apoderen de esta playa, a la que retornan viejos amores del pasado para recuperar hijos abandonados y mujeres que buscarán la
identidad del padre de sus niños inseminados artificialmente.
Fuente: cv
lunes, 14 de enero de 2008
["La Ica En Su Primera Entrevista 2008"]

"Es harto entretenido andar así", comentó la actriz tras la mutación
Pancha Lewin cachó la onda y se convirtió en "pokeláis" .
Pancha Lewin cachó la onda y se convirtió en "pokeláis" .
Desde diciembre que es "Elisa", una rebelde chicuela de la venidera telecebolla de TVN
Este año Francisca Lewin volverá a sus inicios péndex, de las series "16" y "17". La actriz, de 27 pepas, la sufrida "Elisa" de "Corazón de María", desde fines de diciembre que está de cabeza grabando para la nueva teleserie de TVN, en donde interpretará a "Sabina", una cabra chica de 17 primaveras, entera de rebelde y taquilléitor, una mezcla entre pokemona y peloláis, una pokeláis.La producción, que debutará los primeros días de marzo, tiene locaciones en Horcón y varias playitas aledañas, y su trama consiste en que la lola, por fuerza mayor, tiene que irse con su papi a un pueblito que no le gusta pa' na'. Esto hasta que conoce a "Franco", interpretado por Ricardo Fernández. Claudia di Girólamo, Pancho Reyes, Alfredo Castro, Marcelo Alonso, Paz Bascuñán, que hace de carabinera, Luis Alarcón y un grupo de actores nuevos son parte del elenco de esta apuesta de que retomó las grabaciones en exteriores y fuera de Chago City. "Esta teleserie tiene de todo: Historias juveniles y adultas", nos comentó la lindura.
¡NIÑITA!- Te vamos a ver de cabra chica, como cuando empezaste en la tele...- Sí. Y es entretenido. Es un personaje de una niña que tiene harta fuerza, carácter y no le gusta nada de lo que le está pasando.- ¿Qué le pasa?- Vive con su papá y tiene que irse de la ciudad por un problema legal. La separan de quien está enamorada, que es de un gallo mayor...- Parece que no se lleva bien con su progenitor... - Tiene mucho conflicto con él. Todos estos líos suceden en Horcón, también en El Tabo.- Se volvió a las telecebollas fuera de Chago...- Claro, antes se viajaba generalmente para cambiar los exteriores y todo, pero hace tiempo no se hacía, pero ahora se volvió a eso porque es bueno ver otros paisajes, más aire libre lo encuentro muy bueno para que se conozcan otras realidades.
PINTACHA- ¿Qué onda con la pinta que vas a usar?- Me gusta, es diferente a lo que he hecho, es entretenido andar así. Tuve que cortarme mi pelo y tengo extensiones. La ropa también es onda taquilla, como las niñas las usan ahora. - Obvio que también te pusiste algún aro en alguna parte...- No tengo ningún pearcing, por si acaso.- ¿Pokemona o peloláis?- Mmmm, usa ropa de una adolescente taquillera. No es una pokemona ni peloláis tan extrema, es como una mezcla de todo... - Lo que significa que...- Es una adolescente rebelde, tiene su estilo pero no está enmarcada, lo importante de ella, lo que la mueve, es que está muy enamorada. - Sobre eso, otra vez tendrás de galán a Ricardo Fernández, eh.- Sí y es muy entretenido trabajar con él, nos conocemos mucho, tenemos muy buen feeling.
Carolina Ruiz M.
PINTACHA- ¿Qué onda con la pinta que vas a usar?- Me gusta, es diferente a lo que he hecho, es entretenido andar así. Tuve que cortarme mi pelo y tengo extensiones. La ropa también es onda taquilla, como las niñas las usan ahora. - Obvio que también te pusiste algún aro en alguna parte...- No tengo ningún pearcing, por si acaso.- ¿Pokemona o peloláis?- Mmmm, usa ropa de una adolescente taquillera. No es una pokemona ni peloláis tan extrema, es como una mezcla de todo... - Lo que significa que...- Es una adolescente rebelde, tiene su estilo pero no está enmarcada, lo importante de ella, lo que la mueve, es que está muy enamorada. - Sobre eso, otra vez tendrás de galán a Ricardo Fernández, eh.- Sí y es muy entretenido trabajar con él, nos conocemos mucho, tenemos muy buen feeling.
Carolina Ruiz M.
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