miércoles, 18 de marzo de 2009

La Buena vida, obra teatral Clase y Pablo Domínguez destacan entre nominados a los Premios Altazor

Anoche se anunciaron los nominados para el premio que reconoce el trabajo de los artistas nacionales. La premiación será el 21 de abril.
18/03/2009 - 16:51

La buena vida, película de Andrés Wood, la obra teatral Clase, de Guillermo Calderón, además de una nominación póstuma al pintor Pablo Domínguez, fueron algunos de las nominaciones más destacadas de los Premios Altazor, donde la comunidad artística reconoce el trabajo de sus pares y que se anunció anoche.

La cinta de Wood, comparte el cartel de mejor dirección junto a Tony Manero y El cielo, la tierra, la lluvia, mientras que además fue nominada como mejor guión y tres de sus actrices, Aline Kuppenheim, Bélgica Castro y Manuela Oyarzún, coparon las nominaciones a mejor actuación en cine. Tony Manero, el otro filme chileno exitoso del 2008, compite como mejor guión y actor, Alfredo Castro.

La ceremionia realizada en el Museo Histórico Nacional celebró los diez años del premio, y fue presentada por Denise Malebrán y Héctor Noguera, los que anunciaron a los 32 nominados en esta edición.

Clase, la exitosa obra sobre la crisis estudiantil que se montó con éxito en el Teatro Mori, compite como mejor dramaturgia y actuaciones, para Francisca Lewin y Roberto Farías. En teatro destaca también la nominación de Tamara Acosta por Las Huachas, y Francisco Melo por El Mercader de Venecia.

Las artes visuales vieron el reconocimiento póstumo a Pablo Domínguez y su exposición Rompe-Cabezas, que se exhibió en la Galería 13, mientras que en escultura se reconoció la exposición Reducirse al máximo de Hugo Marín (Museo de Bellas Artes).

En música, una variada muestra del trabajo de la música local se vio en las nominaciones. La ópera Viento Blanco, sobre la tragedia de Antuco, y compuesta por Sebastián Errázuriz, compite en la categoría Música Docta. Destaca también el ascendente Manuel García en música alternativa y Chico Trujillo en Rock.

En literatura, algunas de las nominaciones fueron para Guillermo Blanco (Una loica en mi ventana), Jorge Marchant (El amante sin rostro) en ficción, mientras que en poesía destacan Teresa Calderón (Elefante) y el nominado este año al Premio Nacional de Literatura Oscar Hahn, con el poemario Pena de vida.

Finalmente , en televisión estuvieron algunos de los premios menos sorpresivos. Las series Cárcel de mujeres y El señor de la Querencia obtuvieron la mayor cantidad de nominaciones. El drama carcelario de TVN opta como mejor dirección en género dramático, y actrices (Paulina García y Paula Zúñiga). El señor de la Querencia está nominada en guión, actriz (Tamara Acosta) y actor (Julio Milostich y Alvaro García). Los 80, el gran éxito de audiencia del año, compite en tanto como mejor género drmático de ficción, guión y actor, por el trabajo de Daniel muñoz.

Los Premios Altazor se entregarán el 21 de abril en el Centro Cultural Teatro Cúpula en una ceremonia que será transmitida por Chilevisión.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Obra "Las Tres Hermanas" vuelve a cartelera del Teatro Mori Bellavista

Obra "Las Tres Hermanas" vuelve a cartelera del Teatro Mori Bellavista

Martes 3 de Marzo de 2009

Fuente : La Segunda Online

Tras una exitosa temporada durante el Festival Santiago a Mil, la obra dirigida por Víctor Carrasco vuelve con una nueva temporada a Teatro Mori Bellavista desde este jueves 5 de marzo.

Santiago.- Las Tres Hermanas es un clásico del dramaturgo ruso Anton Chejov, que en su nueva versión es protagonizada por las destacadas actrices Mariana Loyola, Francisca Lewin y Manuela Oyarzún.

Además, el resto del elenco está conformado por connotados actores nacionales, Francisco Pérez Bannen, Gloria Munchmeyer, Tomás Vidiella, Diego Casanueva, Andrés Céspedes, Daniela Lhorente, Cristián Carvajal, Juan Pablo Peragallo, Edgardo Bruna, Andrés Reyes y Emilio Edwards.

Las hermanas Prosorov -Olga, Masha e Irina- viven una existencia abúlica en un pueblo de provincia, soñando con volver a Moscú. Sus únicos pasatiempos son el trabajo, cada vez más agotador y rutinario, y las visitas de los militares apostados en la ciudad. El tedio, la infelicidad y la desazón interior las envuelve y comienza a inmovilizarlas.

La llegada de Vershinin cautiva a Masha, casada con un hombre al que no ama. La joven Irina decide comprometerse con un militar retirado por quién no siente nada, con el único propósito de cumplir su sueño y partir, mientras que la solitaria Olga ve cómo su vida se consume sin poder cambiar el curso de su existencia.

La puesta en escena de “Las tres hermanas", última parte de la trilogía compuesta por “Norte” del chileno Alejandro Moreno (Santiago a Mil, selección 2008) y “Variaciones sobre la muerte” de Jon Fosse, indaga en el sentido del realismo hoy. En un espacio vasto y monocromo, los actores y sus siluetas recortadas sobre un horizonte incandescente, emprenden un viaje hacia el interior de sí mismos para preguntarse por el sentido de la crisis y la trascendencia, confrontando su material biográfico con el texto de Chejov.




Calendario:


Duración: 2 horas 15 minutos.
Temporada: desde el 5 de marzo.
Horario: jueves a sábado a las 21 horas, domingo a las 20 horas.
Valores: $7.000 general y $3.500 estudiantes y tercera edad.

lunes, 2 de marzo de 2009

Tatiana Gaviola presenta las imágenes de su filme sobre Teresa Wilms Montt, interpretada por Francisca Lewin



Domingo 1 de marzo de 2009

Por Gabriel Bahamondes / La Nación Domingo
Tatiana Gaviola presenta las imágenes de su filme sobre Teresa Wilms Montt, interpretada por Francisca Lewin

Diabla
Iconoclasta y cuestionada, la incorregible poetisa chilena se convirtió en leyenda. Encerrada en un convento por infiel, adicta a los somníferos, al opio y el alcohol, se arrancó con Vicente Huidobro a Buenos Aires y se quitó la vida en París. A 88 años de su muerte, la cineasta, Tatiana Gaviola, habla de “Teresa”, filme protagonizado por Francisca Lewin, que se estrena el primer semestre de este año y que funciona como un espejo donde mirar la historia del género femenino.

Dos años antes de su muerte, la controvertida Teresa Wilms Montt escribió en Madrid un poema para el diablo. Se llamaba "Belzebuth" y decía: "Las lámparas de mis ojos destellan fulgores verdes encendidos de amor, culpables y queriendo ofrecerse a Dios; siguen ansiosos la sombra de oro envuelta en el torbellino refulgente de fuego eterno. Belzebuth, arcángel del mal, por qué turbar el alma que se torna a Dios, el alma que había olvidado las fantásticas bellezas del pecado original. Belzebuth, mi novio, mi perdición".

En 1921, Teresa se suicidó en París a la edad de 28 años ingiriendo barbitúricos. Sangraba una profunda pena. La habían separado de sus dos hijas, la crítica social la hacia pebre y la muerte de Anuarí, un joven bonaerense con quien sostuvo un intenso pero trágico romance, palpitaba en sus sábanas húmedas.

Ochenta y ocho años han pasado desde que Teresa Wilms Montt se largó de este mundo dejando un legado oscuro, misterioso y aún no develado. "Ya basta de tanto secreto, es hora de contar su historia", dice Tatiana Gaviola.

Conmovida y encantada por la vida de la escritora, la cineasta nacional (que debutó en 1996 con el largometraje "Mi último hombre") decidió llevar a la pantalla grande los últimos diez años de Teresa Wilms Montt en un filme rodado en Iquique y Colchagua (en la Hacienda Calleuque) y protagonizado por Francisca Lewin en el rol central, Diego Casanueva como Vicente Huidobro, Juan Pablo Ogalde como Gustavo Balmaceda y Matías Oviedo como Anuarí. "Teresa fue una mujer en conflicto permanente, porque su pasión por todo la desbordaba. Tomaba mucho Veronal (somnífero) que la calmaba de su ansiedad y le permitía dormir, fumaba opio y le gustaba el alcohol", cuenta la realizadora desde su hogar en la comuna de La Reina, a pasos del cine Hoyts.


SEXO Y MUERTE

Teresa Wilms Montt nació en el seno de una familia tradicional aristócrata de costumbres muy arraigadas. Fue educada por institutrices y profesores particulares que intentaron convertirla en una dama. Pero poco a poco, fue mostrando una aversión por los cánones estipulados y una perfecta atracción hacia lo prohibido, lo incorrecto (según la época), lo cuestionable. Como la poesía, la vida bohemia y la inquietud en todos los ámbitos posibles. Así, a los 17 años se fugó de su hogar para casarse con Gustavo Balmaceda.

"Se casó contra la voluntad de su familia, pero ella quería más. Ansiaba una libertad de esas que nunca puede definir bien, pero que son ganas de algo más. Después de un tiempo se enamora de Vicente Balmaceda, un primo de su marido (N. de la R: en el filme, el primo se llama Mariano y es interpretado por Álvaro Espinoza). La pillan, la someten a un tribunal familiar, le quitan a sus hijas y la encierran en un claustro de la congregación de La Preciosa Sangre en la calle Compañía. En ese lugar escribió sus vivencias, las cosas más fuertes de su vida, como su rollo entre la muerte y el erotismo, lo que era sumamente mal visto en la época", asegura Gaviola.
Dos años antes de su muerte, la controvertida Teresa Wilms Montt escribió en Madrid un poema para el diablo. Se llamaba "Belzebuth" y decía: "Las lámparas de mis ojos destellan fulgores verdes encendidos de amor, culpables y queriendo ofrecerse a Dios; siguen ansiosos la sombra de oro envuelta en el torbellino refulgente de fuego eterno. Belzebuth, arcángel del mal, por qué turbar el alma que se torna a Dios, el alma que había olvidado las fantásticas bellezas del pecado original. Belzebuth, mi novio, mi perdición".

En 1921, Teresa se suicidó en París a la edad de 28 años ingiriendo barbitúricos. Sangraba una profunda pena. La habían separado de sus dos hijas, la crítica social la hacia pebre y la muerte de Anuarí, un joven bonaerense con quien sostuvo un intenso pero trágico romance, palpitaba en sus sábanas húmedas.

Ochenta y ocho años han pasado desde que Teresa Wilms Montt se largó de este mundo dejando un legado oscuro, misterioso y aún no develado. "Ya basta de tanto secreto, es hora de contar su historia", dice Tatiana Gaviola.

Conmovida y encantada por la vida de la escritora, la cineasta nacional (que debutó en 1996 con el largometraje "Mi último hombre") decidió llevar a la pantalla grande los últimos diez años de Teresa Wilms Montt en un filme rodado en Iquique y Colchagua (en la Hacienda Calleuque) y protagonizado por Francisca Lewin en el rol central, Diego Casanueva como Vicente Huidobro, Juan Pablo Ogalde como Gustavo Balmaceda y Matías Oviedo como Anuarí. "Teresa fue una mujer en conflicto permanente, porque su pasión por todo la desbordaba. Tomaba mucho Veronal (somnífero) que la calmaba de su ansiedad y le permitía dormir, fumaba opio y le gustaba el alcohol", cuenta la realizadora desde su hogar en la comuna de La Reina, a pasos del cine Hoyts.
El lugar que cobija a la cineasta Tatiana Gaviola es una preciosa casa de corte campestre con muchos muebles de madera. En una de las paredes cuelga una fotografía enmarcada de Francisca Lewin con Diego Casanueva en su filme, "Teresa". En su habitación, celosamente, guarda imágenes de los personajes originales (Wilms y Huidobro) como dos tesoros, como dos objetos inspiradores. "La Francisca Lewin está francamente increíble como Teresa Wilms. En la película está brillante como una quinceañera y como una mujer llena de dolores. Diego Casanueva hace de Vicente Huidobro porque tiene una cosa aristócrata que me gusta mucho. De inmediato supe que Diego era Huidobro", cuenta.

Desde el patio de su hogar, al costado de una piscina y apoyada en una mesa larga bajo un parrón, Gaviola continúa su recorrido por la vida de Teresa Wilms. "¿En qué estábamos?", pregunta. "Ahhhh, ya recuerdo. Cuando la Teresa escapa del claustro ayudada por Huidobro", prosigue. "Hay testimonios que cuentan de la cercanía entre Huidobro y la Teresa. Por ejemplo, en una biografía de Huidobro escrita por Teiltenboim, se habla de una relación con Vicente. Ambos se fugaron a Buenos Aires dejando la escoba. Él era casado con Manuela Portales, tenía hijas y familia".

Cuando Teresa Wilms Montt muere en 1921 en Francia, Vicente Huidobro la definió como: "La mujer más grande que ha producido la América. Perfecta de cara, perfecta de cuerpo, perfecta de elegancia, perfecta de inteligencia, perfecta de fuerza espiritual, perfecta de gracia". Huidobro sufría porque su padre le exigía trabajar en la Viña Santa Rita en el negocio familiar y veía con horror como le quemaban sus libros. Teresa, por su parte, se acongojaba por su reclusión, la crítica social y la lejanía de sus hijas. Ambos encontraron consuelo mutuo a sus penas. "Creo que Huidobro tenía una admiración muy grande por ella. Tuvieron una relación afectiva y erótica fuerte, pero creo que Teresa quería más. Los dos tenían 22 años y se convirtieron en compañeros astrales".


GAVIOLA: "A VECES NOS MATAN"

Cada vez que se alista para iniciar un nuevo discurso sobre Teresa Wilms, Tatiana inspira hondo y se prepara para largar un par de frases sobre su alter ego. Se toma el pelo, pierde la mirada, se ríe, se pone seria, evoca melancolía, tristeza, alegría, fuerza, inquietud. Infinitas sensaciones que le provocan un personaje al cual admira, se identifica y que le debe mucho. "Esta historia nunca ha sido contada y de ahí mi intención por hacer esta interpretación libre de su vida. Siempre he pensado que porque existió la Teresa no estamos presas, no nos siguen encerrando, pero nos matan a veces, porque el femicidio tiene que ver con no soportar a las mujeres con sus complejidades", dice.

Al igual que Teresa Wilms Montt, Tatiana Gaviola en su momento fue una incomprendida y vio con pavor como su trabajo fue censurado durante la dictadura militar de Augusto Pinochet. Estudió en la Escuela de Artes y Comunicación de la Universidad Católica en una época en que era raro estudiar cine, sobre todo para una mujer. "Han pasado doce años desde mi primera película, pero esta historia la tengo escogida antes de trabajar en cine. La descubrí y me habló siempre, me conmovió. Hay cosas de ella que no pueden pasar sin identificar a las mujeres. Teresa fue una mujer súper castigada, súper reprobada. Yo también fui censurada con mi primer documental sobre la muerte de Eduardo Frei Montalva. Me tocó vivir muchas represiones en torno a mi trabajo, entonces me identifico mucho con ella".

Ambas mujeres incisivas, tienen en común ese desafío ante los esquemas, una estampa femenina fuerte, avidez fecunda, desenfado, amor al género, incomprendidas y queridas por igual.

Una dejó sólo su recuerdo y la otra se nutre de ese legado.

"Hacer una película de la Teresa es de justicia y creo que a las mujeres les gustará mucho, pero a los hombres también porque podrán conocerlas", dice Tatiana.

"Nada tengo, nada dejo, nada pido. Desnuda como nací me voy, tan ignorante de lo que en el mundo había. Sufrí y es el único bagaje que admite la barca que lleva al olvido", escribió Wilms Montt a la hora de los adioses.



SEXO Y MUERTE

Teresa Wilms Montt nació en el seno de una familia tradicional aristócrata de costumbres muy arraigadas. Fue educada por institutrices y profesores particulares que intentaron convertirla en una dama. Pero poco a poco, fue mostrando una aversión por los cánones estipulados y una perfecta atracción hacia lo prohibido, lo incorrecto (según la época), lo cuestionable. Como la poesía, la vida bohemia y la inquietud en todos los ámbitos posibles. Así, a los 17 años se fugó de su hogar para casarse con Gustavo Balmaceda.

"Se casó contra la voluntad de su familia, pero ella quería más. Ansiaba una libertad de esas que nunca puede definir bien, pero que son ganas de algo más. Después de un tiempo se enamora de Vicente Balmaceda, un primo de su marido (N. de la R: en el filme, el primo se llama Mariano y es interpretado por Álvaro Espinoza). La pillan, la someten a un tribunal familiar, le quitan a sus hijas y la encierran en un claustro de la congregación de La Preciosa Sangre en la calle Compañía. En ese lugar escribió sus vivencias, las cosas más fuertes de su vida, como su rollo entre la muerte y el erotismo, lo que era sumamente mal visto en la época", asegura Gaviola.

lunes, 26 de enero de 2009

Clase y Diciembre, las obras del 2008, se alargan hasta el 31 de enero

Calderón monstró en el Festival de Teatro Santiago a Mil, Clase y Diciembre, extienden sus temporadas en Teatro Mori Bellavista hasta el 31 de enero. Además, en abril ambas piezas volverán a cartelera con una nueva temporada.

El exitoso dramaturgo sorprendió una vez más con su nuevo estreno Diciembre, de la compañía Teatro en el Blanco, la misma de la exitosa Neva. Esta obra se estrenó en el marco de Stgo a Mil 2009 el 15 de enero en Teatro Mori Bellavista y una vez más ha cautivado a la crítica y el público. Diciembre está compartiendo sala con el estreno 2008 de Calderón, Clase, de la compañía La Reina de Conchalí, protagonizada por Roberto Farías y Francisca Lewin.

Debido al gran éxito que han tenido durante estas presentaciones, ambas obras alargaron su temporada hasta el 31 de enero y retomarán funciones en el mes de abril, también en el Teatro Mori Bellavista.

Clase
Hasta 31 de enero
Horario: 21 horas
Valores: $5.000 general y $.3000 estudiantes y tercera edad

Diciembre
hasta el 31 de enero
Horario: 22.30 horas
Valores: $5.000 general y $.3000 estudiantes y tercera edad.

lunes, 5 de enero de 2009

Actriz Francisca Lewin está sin proyectos en TVN


"Estoy en no sé", es la manera con que la protagonista de teleseries de TVN define su situación en el canal público.

La actriz de 28 años que no está incluida ni en la telenovela vespertina del primer semestre de la red televisiva ni tampoco en la producción dramática nocturna, explica sobre su futuro laboral en la señal estatal que "estoy en conversaciones y yo creo que marzo próximo se va a definir con más claridad".

Lewin lleva cinco años en TVN, desde que protagonizó la serie juvenil 16, en el año 2003. Más tarde estuvo en 17. Ganó un premio como actriz de reparto por la teleserie Los Capo, en 2005.

Ese mismo año actuó en Se arrienda, la primera película del escritor Alberto Fuguet. Y siguió en telenovelas. En 2006 interpretó a una ambiciosa joven en Cómplices. En 2007 estuvo en Corazón de María (en foto, con el look de esa historia) y el año pasado integró el elenco de Viuda alegre.

Lo que sí tiene claro la joven es su presencia por partida doble en el Festival Santiago a Mil. Actúa los primeros 15 días del encuentro en la versión del clásico

Las tres hermanas, dirigida por Víctor Carrasco (guionista de la teleserie El señor de la querencia), donde interpreta a Irina, la menor de las hermanas. Y para la segunda quincena se presentará con la obra Clase, junto a Roberto Farías, una reflexión sobre el Chile de hoy.

"Ya se me estaba pasando la edad, era el momento para participar en este clásico", dice la actriz sobre su actuación en Las tres hermanas, Anton Chéjov. En ella comparte escenario con Manuela Oyarzún, Mariana Loyola, Gloria Münchmayer y Francisco Pérez-Bannen, entre otros.

domingo, 4 de enero de 2009

Con "Las tres hermanas", Víctor Carrasco cierra su trilogía en Santiago a Mil

Tras "Norte" y "Variaciones sobre la muerte", el destacado director cierra un año de trabajo con la obra que protagonizan Manuela Oyarzún, Francisca Lewin y Mariana Loyola. Su estreno es esta noche.
Sábado 3 de Enero de 2009
16:27
Sebastián Cerda, El Mercurio Online

SANTIAGO.- Uno de los motores de Santiago a Mil es la reunión de lo mejor del año teatral que pasó. Obras de compañías consagradas o emergentes que tuvieron un paso exitoso por salas, ganándose el derecho de estar en el Festival.

Pero hay otros que no pasaron por eso para estar en el certamen. Obras que no tuvieron que demostrar su valía en el año porque, simplemente, gozan de una confianza ciega de los organizadores de la muestra. Es el apartado "Invitados especiales", en el que algunos directores tendrán el privilegio de estrenar sus nuevos montajes.

Entre ellos está Víctor Carrasco, quien hoy ofrecerá la primera función de "Las tres hermanas" (21:00 horas, Centro Mori Bellavista), la obra con que cierra una trilogía que comenzó con "Norte" (también en el certamen, dentro de lo mejor de 2008) y continuó con "Variaciones sobre la muerte", en septiembre.

"Recibo la invitación lleno de orgullo y entendiendo que hay un trabajo que los curadores de Santiago a Mil reconocen en mí y en el colectivo. En ese sentido, es también una retribución al trabajo, al esfuerzo artístico que he hecho durante bastantes años", dice el cerebro de teleseries como "El señor de la Querencia" e "Hijos del Monte".

Con la pieza de Anton Chéjov, Carrasco pondrá punto final a un desafío que implicó un año entero de producción teatral, en el que se embarcó tras percibir los puntos en común de las distintas obras.

"Hay una idea que cruza la trilogía, que tiene que ver con la búsqueda de un lugar añorado, ideal. En el caso de 'Las tres hermanas' ese lugar es Moscú, pero va más allá. Es el lugar donde ellas, simbólicamente, encontrarían la felicidad. Y Chéjov me parece un autor muy interesante por la complejidad de llevarlo a escena. Son obras que retratan a personas muy reconocibles, que permiten una identificación muy directa. Los personajes, aunque de época, plantean problemáticas totalmente aplicables a la vida de hoy", explica.

-Además del desafío artístico que significó y del tema en común que cruza a las obras de la trilogía, ¿crees que es recomendable para el público haber visto las tres en forma sucesiva?
-Hay algo que las cruza, no sólo las temáticas y la estética. Hay algo también en el trabajo actoral, en un sello que tiene que ver con mi trabajo y con respetar las individualidades de los actores. Yo también estoy, de algún modo, reafirmando la visión que tengo del teatro, y el colectivo que me acompaña contribuye a eso. Me parece interesante seguir la obra de un director y de un grupo de actores, la progresión, ver qué ha pasado con los contenidos, con la estética.

-Se ha dicho de "Las tres hermanas" que es una obra que carece de grandes sucesos, para centrarse en el reflejo de la personalidad humana. ¿Compartes esa descripción?
-Totalmente. Lo que pasa es que los grandes sucesos de la obra son las vicisitudes internas y la reflexión que estos personajes, especialmente las tres hermanas, realizan sobre su existencia. No es una obra de "conversación", sino una sobre la movilidad interior, que hace que los personajes estén resistiéndose a la agonía de dejar que la vida siga su curso y torcerle la mano al destino. En ese sentido, está llena de pequeños acontecimientos cotidianos que son los que a uno lo movilizan diariamente para generar cambios, pero también están las trabas para producir esos cambios, y que son las que hay que tratar de vencer. Y allí está también el boicot que uno mismo hace, para que los cambios no se realicen. Hay un doble discurso, en ese sentido.

-Y qué implicó en tu trabajo como director el tener que exaltar personalidades, más allá de la historia narrada...
-Yo creo que tiene que ver con la línea de trabajo que me interesa realizar, y que es lograr que los actores identifiquen primero qué elementos del texto les son propios, que dialoguen con él, y trabajar a partir de allí, de la biografía. Es también plantearse si es que existe "la verdad" en el teatro. Yo creo que existe una manera más personal de aproximarse a los textos, con elementos propios que los actores pueden poner al servicio de la obra para generar un diálogo. Eso es lo que me interesa. No construir tipos, sino acercar el texto a mi interioridad, para que de esa cruza aparezca algo interesante, reconocible, que permita que la gente pueda identificarse, más allá de la concepción estética.

Las tres hermanas

Dirección: Víctor Carrasco
Elenco: Manuela Oyarzún, Francisca Lewin, Mariana Loyola, Gloria Münchmayer, Daniela Lhorente, Andrés Céspedes, Edgardo Bruna, Francisco Pérez-Bannen, Diego Casanueva, Cristián Carvajal, Tomás Vidiella, Juan Pablo Peragallo, Andrés Reyes, Emilio Edwards y Camila Garrido.
Duración: 150 minutos.
Lugar: Centro Mori Bellavista (Constitución 183, Barrio Bellavista)
Funciones: Del 3 al 14 de enero, a las 21:00 hrs.
Precios: $5.000 general, $3.000 estudiantes y tercera edad.

jueves, 1 de enero de 2009

Las Tres Hermanas de Chéjov Dan El Vamos A Stogo A Mil

A partir del 3 de enero y hasta el 25 del mismo mes se llevará a cabo la versión 2009 del Festival Santiago a Mil, fiesta que cada año reúne una selección de las artes escénicas (teatro, danza y ópera) que compusieron la cartelera nacional, además de un nutrido número de títulos de montajes extranjeros, conformando un listado de más de cincuenta títulos.

Uno de los montajes teatrales encargados de abrir la fiesta el día 3 de enero es la obra Las tres hermanas, dirigida por Víctor Carrasco (quien ha dirigido Las bellas atroces, Hedda Gabler y Norte entre muchas otras) tratando de respetar fielmente el trabajo realizado casi cien años antes por Anton Chéjov en su texto dramático del mismo nombre. Acerca de este interés por la dramaturgia de principios del siglo XX, Carrasco señala: “para nosotros es una necesidad estar permanentemente visitando esos textos y trabajándolos, porque son muy complejos, son difíciles y ese es el desafío”.

Las tres hermanas está protagoniza por Olga, Masha e Irina, las hermanas Prosórov (interpretadas por Mariana Loyola, Manuela Oyarzún y Francisca Lewin), quienes habitan un pueblo en la provincia y anhelan regresar a Moscú, ciudad en que vivieron en el pasado. Las tres mujeres son testigos de cómo las esperanzas de volver a la capital de Rusia se van desvaneciendo. La acción dramática compuesta por Chéjov (y hoy interpretada por la compañía RKO Fábrica de sueños) se lleva a cabo como si nada realmente estuviera sucediendo. Sin embargo, en ese lento devenir se oculta (o se hace visible) un mapeo de psicologías tristes de hombres y mujeres decepcionados.

Carrasco manifiesta ser de aquellos directores que busca que la puesta en escena mantenga un lazo tributario con el texto dramático. Es por eso que al ser consultado acerca de la necesidad de recontextualizar una historia escrita en 1901 en la Rusia prerrevolucionaria, advierte: “[el texto] requiere una relectura, pero esa relectura es a partir del texto íntegro, a partir de un texto que se respeta, a partir de un texto que funciona y que opera por sí solo”. Pero nos preguntamos cómo el trabajo de Anton Chéjov en el albor del siglo XX, dialogaría con el nacimiento del siglo XXI en un hemisferio distinto y en un mundo que ya es diferente. Según Carrasco, esa recontextualización encontraría un mejor puente en un hecho importante de Chile que él desea destacar: “[este montaje] coincide con una etapa de crisis, en donde algunos comportamientos se exacerban, donde el pesimismo empieza a ser algo de todos los días, donde hay desconfianza hacia el futuro. Estos son rasgos, también, de esa época prerrevolucionaria, donde un sistema estaba empezando a fallar, y ellos sentían que había un anuncio de que algo iba a tener que cambiar y yo creo que eso lo estamos viviendo en este momento”. Una artillería digna de recorrer Chile, pero que “de momento” se queda un una sala de teatro en Bellavista.

Las tres hermanas
Dirección: Víctor Carrasco
Dramaturgia: Antón Chéjov
Elenco: Manuela Oyarzún, Francisca Lewin, Mariana Loyola, Gloria Munchmayer, Daniela Lhorente, Andrés Céspedes, Edgardo Bruna, Francisco Pérez-Bannen, Diego Casanueva, Pablo Macaya, Tomás Vidiella, Juan Pablo Peragallo, Andrés Reyes, Emilio Edwards, Camila Garrido.
Compañía: RKO Fábrica de Sueños
Duración: 2 horas 30 mns.
Fecha: Del 3 al 14 de Enero
Lugar: Teatro Mori Bellavista (Constitución 183, Barrio Bellavista)
Horario: 21:00 hrs.
Precios: $5000 General. $3000 Estudiantes y Tercera Edad.